Qué hacer si un alumno se pone enfermo en el viaje escolar
Tener un alumno enfermo en el viaje escolar es de lo que más preocupa a cualquier profesor acompañante, y también lo que mejor se resuelve con un plan. Lo habitual es algo leve, pero conviene saber qué hacer cuando no lo es. Aquí tenéis el protocolo paso a paso: qué preparar en el colegio, a quién llamar primero, quién decide en el médico y cómo avisar a la familia.
El protocolo en un minuto
- 01 Antes de salir: ficha de salud de cada alumno, medicación autorizada por escrito, tarjeta sanitaria y el teléfono de asistencia del seguro a mano.
- 02 Si es una urgencia, o dudáis de si lo es, 112. Si claramente no lo es, primero el teléfono de asistencia del seguro: os dirá a dónde ir y abrirá el expediente.
- 03 Un profesor acompaña al alumno y el resto sigue con el grupo. Ni el alumno ni la clase se quedan nunca sin profesorado.
- 04 La familia se entera por vosotros en cuanto sepáis que va al médico: cómo está, qué ha pasado y qué vais a hacer.
Lo que se prepara en el colegio, antes de salir
La mejor forma de atender a un alumno enfermo en el viaje escolar empieza semanas antes, en el colegio. Cuando la información está reunida y cada profesor sabe qué le toca, una fiebre a medianoche se convierte en un trámite. Estos son los cinco preparativos que marcan la diferencia.
Alergias, enfermedades crónicas, medicación habitual, intolerancias y cualquier dato importante, desde la ansiedad hasta el sonambulismo. Si tiene asma, diabetes o epilepsia, pedid también su plan de actuación por escrito. Incluid dos teléfonos de la familia disponibles a cualquier hora. Es un documento confidencial: solo lo consulta quien lo necesita para atender al alumno.
Si un alumno toma medicación, la familia debe indicar por escrito el nombre, la dosis y el horario, con una copia de la receta o del informe médico. Conviene acordar también qué medicamentos comunes autoriza cada familia, como un analgésico para el dolor de cabeza. Sin esa autorización, no deis ninguno.
Dentro de España basta con su tarjeta sanitaria habitual: la de su comunidad o la de su mutualidad, como MUFACE. En la Unión Europea, el Espacio Económico Europeo, Suiza y Reino Unido, cada alumno necesita su propia Tarjeta Sanitaria Europea, que dura dos años y tarda unos cinco días en llegar por correo. Si no llega a tiempo, la familia puede pedir el Certificado Provisional Sustitutorio, válido durante 90 días.
Guardadlo en el móvil de cada profesor y llevadlo también en papel, junto al número de póliza. Es la primera llamada ante cualquier problema de salud que claramente no sea una urgencia.
Decidid antes de salir quién llevaría a un alumno al médico, quién se quedaría con el grupo y quién lleva las fichas y el botiquín, y localizad las urgencias más cercanas a cada alojamiento. El número de profesores lo fija cada centro; lo importante es que el grupo pueda dividirse sin quedarse nunca sin profesorado. Para el botiquín, en qué llevar en el botiquín de un viaje escolar tenéis una lista completa.
Da acceso a la sanidad pública del país en las mismas condiciones que a sus residentes, incluido el copago si allí existe. En cambio, no cubre la sanidad privada ni la repatriación, así que no sustituye al seguro de viaje. La diferencia entre ambos la explicamos en qué cubren los seguros de viaje para estudiantes.
Qué hacer con un alumno enfermo en el viaje escolar: cinco pasos
Cuando surge el problema, conviene actuar rápido y en orden. Estos cinco pasos sirven para casi cualquier caso de un alumno enfermo en el viaje escolar, desde una fiebre en el albergue hasta una caída en plena excursión.
Dificultad para respirar, pérdida de conocimiento, convulsiones, una reacción alérgica con hinchazón de cara o garganta, un golpe fuerte en la cabeza, una posible fractura o un dolor muy intenso que no cede son urgencias. Ante cualquiera de ellas, o si dudáis, llamad al 112, que funciona en toda la Unión Europea y os dirá qué hacer y adónde ir. Después, avisad al seguro y a la familia.
El teléfono de asistencia os dirá a qué centro ir, si puede enviar a un médico al alojamiento y cómo se paga. Además, abre un número de expediente que hará falta para cualquier reembolso. En cambio, acudir por vuestra cuenta a una clínica privada puede obligar a adelantar el dinero y reclamarlo después.
El alumno enfermo nunca se queda solo, tampoco en reposo en el alojamiento, y el grupo nunca se queda sin profesorado. Quien le acompañe lleva su ficha de salud, su tarjeta sanitaria, su documento de identidad, la póliza y el móvil cargado. Si el grupo ha contratado un coordinador, puede ocuparse de la logística, pero la custodia y la supervisión del alumnado corresponden siempre al profesorado del centro.
En cuanto sepáis que va al médico, como explicamos más abajo. La familia tiene que saberlo por vosotros, no por un mensaje del propio alumno ni por el grupo de WhatsApp de la clase.
Informe médico, recetas, facturas y número de expediente, además de una nota con la hora, los síntomas y lo que se hizo. Sin esos papeles el reembolso se complica, así que una foto de cada uno en el móvil os ahorrará disgustos.
Las situaciones más habituales y cómo actuar
Cuando hay un alumno enfermo en el viaje escolar, los casos se parecen mucho de un grupo a otro, y conocerlos de antemano ayuda a reaccionar con calma. Son pautas generales que no sustituyen al criterio médico: ante la duda sobre su gravedad, llamad al 112.
Reposo en el alojamiento, con un profesor que se quede con el alumno, y agua abundante. Tomad la temperatura y dad un antitérmico solo si la familia lo ha autorizado. Si la fiebre es alta o persiste, que le vea un médico; si aparecen manchas en la piel que no desaparecen al presionarlas o rigidez de nuca, llamad al 112.
Lo importante es que no se deshidrate: pequeños sorbos de agua o de suero oral. Si no retiene los líquidos, hay sangre o está muy decaído, necesita un médico. Y si enferman varios alumnos a la vez, avisad al alojamiento y al seguro, porque el brote puede tener un origen común.
Sombra, ropa ligera, paños frescos y agua, solo si está consciente y bebe sin dificultad. Si está confuso o se desmaya, llamad al 112 enseguida. Para prevenirlo: gorra, agua a mano y nada de horas centrales al sol.
Reposo, frío envuelto en un paño y la pierna o el brazo en alto. Si no puede apoyar el pie o el dolor aumenta, necesita que le vea un médico. Si hay deformidad o parece una fractura, es una urgencia.
La primera noche, un dolor de tripa puede deberse a que echa de menos su casa, pero no lo deis por hecho. Si el dolor es intenso, no cede, se concentra en un lado o viene con fiebre o vómitos, que le vea un médico. Si todo apunta a los nervios, hablad con él a solas y buscadle algo que hacer con el grupo.
Seguid el plan de su ficha. Si tiene prescrito un autoinyector de adrenalina, debe llevarlo siempre encima y conviene que más de un profesor sepa usarlo. Ante dificultad para respirar o hinchazón de cara o garganta, poned el autoinyector sin esperar y llamad al 112.
Un alumno que ha bebido no se queda nunca solo, y si está adormilado o vomita, hay que colocarle de lado. Si no responde, respira mal o no se le puede despertar, llamad al 112 sin esperar.
Las alergias alimentarias merecen un plan propio, con el alojamiento y los restaurantes avisados desde el principio. En cómo gestionar las alergias en un viaje escolar tenéis el protocolo completo.
Quién decide en el médico: la familia, el alumno y el profesor
Cuando un alumno enfermo en el viaje escolar tiene que pasar por urgencias, aparece enseguida la misma duda: ¿quién firma? La respuesta está en el artículo 9 de la Ley 41/2002, de autonomía del paciente.
- →Si hay un riesgo inmediato grave y no se puede conseguir la autorización a tiempo, los médicos actúan sin esperarla y consultan a la familia cuando las circunstancias lo permiten.
- →Si el alumno tiene menos de 16 años y no puede comprender el alcance de la intervención, el consentimiento lo dan sus padres o tutores, después de escuchar su opinión.
- →Desde los 16 años decide el propio alumno, salvo que la actuación suponga un riesgo grave para su vida o su salud según el criterio del médico: entonces consienten sus padres o tutores, tras oírle.
El profesor acompañante, por tanto, no es quien decide. Su papel es acompañar al alumno, entregar su ficha de salud y poner a la familia al teléfono con el médico lo antes posible. Por eso los dos teléfonos de la ficha tienen que estar operativos durante todo el viaje, también de madrugada.
Cómo avisar a la familia sin alarmarla
La llamada a casa es el momento más delicado cuando hay un alumno enfermo en el viaje escolar. Una familia que recibe la noticia a cientos de kilómetros imagina siempre lo peor, así que el orden de las frases importa tanto como su contenido.
- Primero, cómo está. «Hola, soy Marta, la tutora de Lucía. Lucía está atendida y estoy con ella».
- Después, qué ha pasado, sin adornos. «Esta tarde le ha subido la fiebre y no le baja».
- Luego, qué vais a hacer. «Vamos al centro médico que nos indica el seguro. Si el médico necesita que decidáis algo, os llamo desde allí».
- Por último, cuándo volveréis a hablar. «En cuanto salgamos de la consulta, os cuento qué nos han dicho».
Llamad siempre por teléfono, no con un mensaje escrito, y hacedlo en cuanto sepáis que el alumno va al médico, sin esperar al diagnóstico. Las molestias pequeñas pueden esperar a la llamada o al mensaje diario que hayáis acordado con las familias en la reunión previa; ese criterio conviene dejarlo por escrito antes del viaje.
Por último, la discreción: la salud de un alumno no se comenta en el grupo de WhatsApp de las familias ni delante de sus compañeros. Y si el médico aconseja que vuelva antes a casa, la decisión se toma con la familia y con el seguro, que según la póliza puede organizar el regreso. Mientras tanto, el grupo sigue con su plan y con su profesorado.
Preguntas frecuentes sobre la salud en el viaje
¿Qué hay que hacer primero si un alumno se pone enfermo en el viaje?
Valorar si es una urgencia. Si lo es, o si hay dudas, llamar al 112. Si claramente no lo es, llamar al teléfono de asistencia del seguro de viaje, que indica a qué centro ir y abre el expediente. Después, avisar a la familia por teléfono.
¿Sirve la Tarjeta Sanitaria Europea en un viaje escolar?
Sí. En la Unión Europea, el Espacio Económico Europeo, Suiza y Reino Unido da acceso a la sanidad pública en las mismas condiciones que a los residentes. Cada alumno necesita la suya. No cubre la sanidad privada ni la repatriación, así que se lleva también un seguro de viaje.
¿Hay que avisar a la familia aunque sea algo leve?
Depende de lo acordado en la reunión previa. Lo recomendable es llamar en cuanto sepáis que el alumno va al médico, sin esperar al diagnóstico. Las molestias pequeñas pueden esperar al mensaje diario acordado con las familias.
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